El laboratorio de Dexter Morgan
Y veinteañeros compañeros de piso.
¡Hola! Hoy en Pozos de ficción os hablo del nuevo revival de Dexter y de la serie de comedia Adults.
Este asesino está muy vivo
Le tengo un cariño especial a Dexter. Fue la primera serie que vi por internet (¿os acordáis de Seriesyonkis?), y también la primera que vi en VOSE (no me iba a quedar yo sin saber qué pasaba cuando se me terminaron los capítulos en castellano a mitad de la 4ª temporada). La primera de cientos de series que me han convertido en quien soy hoy.
Su recorrido ha sido… digamos que curioso. Cinco temporadas buenísimas (la cinco es muy buena, digáis lo que digáis), de la sexta y la séptima ni me acuerdo, y una octava temporada absolutamente horrible con un final que… bueno, no vamos a echar leña al fuego.
Y entonces llegó el primer revival, Dexter: New Blood. Yo sé que tuvo críticas dispares, pero a mí me gustó. No estaba al nivel de las primeras temporadas de la serie, pero era mucho mejor que las últimas. Mi mayor problema es que sí, el protagonista era Dexter, pero no parecía Dexter. Quizás fue el cambio del clima cálido y ambiente tropical de Miami al frío y nevado Iron Lake (un sitio de Nueva York inventado, aunque no entiendo por qué tuvieron que inventarlo en lugar de escoger un lugar real). Quizás ver a un Dexter con su pasajero oscuro “contenido” no era tan atractivo como verle en plan justiciero. Sea como sea, sí que supo darle un final excelente a la franquicia que arreglaba todos los errores de aquella horrible (lo repetiré las veces que haga falta) octava temporada.
Pero como bicho malo nunca muere, Dexter ha vuelto, y nos dieron la explicación… en una precuela sobre su juventud (lo de esta franquicia es increíble).
Dexter: Original Sin es un despropósito y lo único bueno que puedo decir de ella es que sólo funciona si se la considera una comedia. Si New Blood se centró en lo oscuro y psicológico de la serie original, Original Sin abraza todo el lado mamarracho a unos niveles que harían a la parodia de Saturday Night Live verse más profesional. Eso sí, os digo una cosa, yo la disfruté como un cabrón. Pero tela. Qué cosa más mala (pero no peor que la octava temporada de la original, que sólo debería ser vista como método de tortura) y qué ganas tengo de ver la segunda temporada.
Y esta semana, de nuevo, ha resucitado con Dexter: Resurrection, y si el resto de la temporada es como los dos primeros capítulos, lo vamos a pasar pipa.
Resurrection es un regreso al Dexter de las primeras temporadas. Es un Dexter que abraza totalmente su pasajero oscuro y sabe convivir con él. El Dexter investigador y justiciero que parece Sherlock Holmes encontrando pistas y Batman atrapando personas. Abandonamos Miami (y Iron Lake) para mover la trama a la ciudad de Nueva York, un entorno que encaja como un guante en la serie. El asesino de asesinos tiene que camuflarse en la ciudad que nunca duerme.
Pero esta vez Dexter no es el protagonista absoluto, y es que Harrison, su hijo, tiene tanto protagonismo como él. He de reconocer que no me gustó su personaje en New Blood. Nunca me tragué mucho eso de que tuviese el pasajero oscuro al igual que su padre, y creo que esa trama estuvo bastante mal llevada (a pesar de la simbología en su final, que sí me gustó mucho). En Resurrection le dan una vuelta de tuerca interesante, y es que Harrison no es un asesino porque “necesite” matar, como su padre, sino que lo hace para hacer el bien. Dexter es un asesino de asesinos porque ya que tiene que matar sí o sí, mejor que sea a quien lo merece. Pero no lo hace por las víctimas, lo hace por él mismo. Harrison en cambio sí lo hace por las víctimas, no tiene una necesidad “biológica”, pero sí moral. Y cuando padre e hijo choquen en el contraste de sus métodos, va a ser interesantísimo.
El debate de si una continuación más de Dexter era necesaria o no me parece irrelevante. Lo que sí me parece importante es que esta serie tiene algo que contar. Vuelve a las raíces de las primeras temporadas planteando debates morales complejos.
Oscura, psicológica y mamarracha. Dexter ha vuelto.
La recomendación de la semana: Adults
Las series de comedia sobre grupos de amigos no son nada nuevo, y las comedias sobre compañeros de piso tampoco. Si me pongo a enumerarlas me sale un párrafo más largo que la parte de arriba sobre Dexter.
Por eso, Adults, disponible en Disney+, puede ser difícil de recomendar. Va sobre un grupo de amigos veinteañeros que son compañeros de piso. Vale, ¿y?, ¿qué ofrece nuevo?, ¿qué aporta que no hayamos visto? Nada, pero es que es graciosa de la hostia.
Tiene un humor entre la pureza de Friends, porque los quieres a todos mucho, y la mala hostia de It’s Always Sunny in Philadelphia, porque a veces es muy bestia. Salvando las distancias, recuerda a Overcompensating en Prime Video, aunque me atrevería a decir que Adults es todavía más divertida. Hay un capítulo donde uno de los personajes se hace amigo de un asesino, otro donde se muere el terapeuta de dos de ellos y se piensan que se ha suicidado por su culpa porque le han deprimido, otro donde le ponen un AirTag a un desconocido para ligar con él porque es muy guapo…
Adults es una comedia graciosísima y con conceptos tan locos que parece imposible que funcionen. Pero vaya si lo hacen.
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